
30 junio 2026
La economía circular como palanca estratégica de competitividad empresarial
Cómo la circularidad está transformando los modelos de negocio, reduciendo riesgos y generando valor a largo plazo: principales conclusiones del webinar entre HSF Kramer (firma legal global) y EIG
1. De la ineficiencia lineal a un nuevo paradigma competitivo
La economía circular ha cruzado un umbral decisivo: ya no es un concepto de sostenibilidad ambiental, sino un factor estratégico de competitividad empresarial.
Así lo destacaron tanto Herbert Smith Freehills Kramer (HSF Kramer) como Eco Intelligent Growth (EIG) en su reciente webinar conjunto “Circular economy: from regulation to real business”, donde abordaron tanto el valor económico de la circularidad como sus implicaciones legales para las empresas.
En la Unión Europea, aproximadamente el 90% de la economía sigue operando bajo un modelo lineal. Las consecuencias son dobles: generación masiva de residuos y destrucción sistemática de valor.
Según Circle Economy, por cada 3 € de valor creados, casi 1 € se pierde al final del ciclo de vida del producto — una hemorragia económica que ninguna empresa puede ignorar.
Ante esta realidad, la economía circular — tal como la define la Ellen MacArthur Foundation — no consiste simplemente en reciclar más. Es un sistema industrial diseñado para ser restaurativo y regenerativo, que mantiene productos, componentes y materiales en su máximo valor y utilidad.
Este modelo se basa en tres principios clave:
- Eliminar los residuos y la contaminación desde la fase de diseño — no como una corrección posterior, sino como una intención inicial
- Mantener productos y materiales en uso — mediante reparación, reutilización, remanufacturing y redistribución
- Regenerar los sistemas naturales — preservando y restaurando el capital natural
👉 Idea clave: La circularidad comienza en el diseño del producto: crear bienes duraderos, reparables, modulares y reciclables. Es en esta fase donde se encuentra el mayor potencial de transformación sistémica, ya que hasta el 80% del impacto ambiental y económico de un producto se define en el diseño. Fuente
2. Valor económico, reducción de riesgos y autonomía estratégica
Más allá del impacto ambiental, la circularidad representa una gran oportunidad económica.
El modelo lineal actual genera pérdidas de valor material que, a escala global, ascienden a billones de euros anuales. Los modelos circulares permiten a las empresas:
- recuperar valor residual
- optimizar el uso de recursos
- reducir la dependencia de materias primas vírgenes
Estos materiales están cada vez más expuestos a riesgos geopolíticos y volatilidad en el suministro.
Para Europa, en particular, la circularidad actúa también como una palanca de autonomía estratégica, al reducir la exposición a cadenas de suministro frágiles y a la volatilidad de precios en los mercados globales.
Como señaló Jannis Bille (HSF Kramer):
“Una mayor circularidad ofrece realmente una forma de mejorar la seguridad del suministro, retener valor dentro de Europa y reducir la dependencia de regiones productoras externas”.
👉 HSF Kramer asesora regularmente a las empresas en las dimensiones legales y regulatorias de esta transición, desde la estructuración de la cadena de suministro hasta el cumplimiento de los marcos europeos en evolución.
3. Regulación e implementación: de la obligación a la realidad operativa
La Unión Europea no espera una adaptación voluntaria.
Desde el Circular Economy Act (CEA), Bruselas ha desarrollado un marco regulatorio en rápida evolución, que incluye:
- normativa de envases
- requisitos de ecodiseño
- derecho a la reparación
- mercado único de materias primas secundarias
Hoy en día, las empresas se enfrentan a cuatro vectores simultáneos de presión regulatoria:
- Requisitos de diseño: durabilidad, reparabilidad y recuperabilidad
- Trazabilidad: pasaportes digitales de producto a lo largo del ciclo de vida
- Responsabilidad ampliada del productor (EPR, Extended Producer Responsability), con costes reales asociados a la gestión de residuos
- Estándares de mercado: armonización del reciclaje y la reutilización
El objetivo no es solo reducir residuos, sino crear un mercado competitivo de materiales secundarios, reduciendo la dependencia estructural de Europa de recursos vírgenes importados.
A pesar de sus beneficios, la transición presenta retos importantes:
- complejidad y fragmentación regulatoria en la UE
- mayor coste de materiales reciclados frente a vírgenes
- dificultades para escalar modelos circulares
- falta de infraestructuras adecuadas
- limitaciones técnicas en el reciclaje de ciertos materiales
Además, muchas empresas siguen percibiendo la circularidad como una obligación, en lugar de una oportunidad estratégica.
De la estrategia a la ejecución
Implementar la economía circular no es una declaración de intenciones: requiere un método.
El punto de partida es el análisis del ciclo de vida, identificando:
- dónde se pierde valor
- dónde se generan residuos
- dónde existen cuellos de botella en la reciclabilidad
Sin este diagnóstico, los objetivos circulares siguen siendo teóricos.
Cradle to Cradle®: una metodología para el rediseño
Cradle to Cradle® (C2C) es una de las principales fuentes de inspiración de la economía circular. El programa Cradle to Cradle Certified® (C2C Certified) ofrece un marco operativo demostrado para rediseñar productos bajo criterios sistémicos.
Evalúa cinco dimensiones:
- salud de los materiales
- circularidad del producto
- uso de energías renovables
- gestión del agua
- equidad social
👉 Idea clave: No es una etiqueta de marketing, sino un protocolo verificable y medible que permite a las empresas demostrar, con datos, el nivel de circularidad de sus productos.
Colaboración en la cadena de valor
La colaboración en la cadena de valor no es opcional.
Un fabricante no puede cerrar los ciclos de materiales si:
- los proveedores no ofrecen trazabilidad
- los clientes no disponen de canales de retorno
4. CASOS REALES: de los pilotos a la ventaja competitiva
El webinar demostró que la circularidad ya es operativa y escalable. Los casos presentados muestran un patrón claro:
- prendas de moda C2C Certified® fabricadas con materiales seguros y totalmente reciclables, sin diferencias significativas de precio
- reciclaje textil industrial capaz de transformar residuos postconsumo en fibras de nueva generación
- simbiosis industrial, donde los residuos de un proceso se convierten en materia prima de otro
- rehabilitación energética en construcción, reduciendo el consumo desde la primera fase de uso
El patrón común no es la reducción de costes a corto plazo, sino la transformación del modelo de valor:
- menor exposición a la volatilidad de materias primas
- reducción de costes de gestión de residuos
- mayor capacidad de justificar precios ante clientes que exigen transparencia
Conclusión: una transformación inevitable
Adoptar la economía circular permite a las empresas:
- reducir riesgos asociados a la escasez de recursos
- crear nuevas fuentes de ingresos
- optimizar costes a largo plazo
- mejorar el cumplimiento normativo
- diferenciarse en el mercado
- aumentar la resiliencia ante crisis
Las empresas adoptan la circularidad no solo por convicción ambiental, sino porque:
- reduce la exposición en la cadena de suministro
- genera nuevos ingresos a partir de materiales recuperados y servicios de ciclo de vida
- disminuye costes operativos en 3–5 años
- anticipa el cumplimiento regulatorio
- facilita el acceso a clientes corporativos y licitaciones públicas
La economía circular no surgirá por sí sola ni será indolora. Sin embargo, los marcos regulatorios, las señales del mercado y las cadenas de suministro ya se están reorganizando en torno a ella.
Las empresas que la aborden únicamente como un requisito regulatorio corren el riesgo de quedarse atrás. Por el contrario, aquellas que la integren en su estrategia podrán liderar la transición y posicionarse como referentes en sus sectores.
Sobre HSF Kramer
HSF Kramer cuenta con una práctica ESG de primer nivel (Band 1) y más de 30 años de experiencia. Asesora a empresas multinacionales en todo el espectro de cuestiones legales relacionadas con la economía circular, incluyendo cumplimiento normativo, green claims y riesgos de greenwashing.
Sobre Eco Intelligent Growth (EIG)
Eco Intelligent Growth (EIG) es una consultora especializada en economía circular e innovación. Sus tres áreas principales de actuación son:
- transformación de negocio
- entorno construido
- productos circulares
EIG actúa no solo como asesor estratégico, sino como partner operativo, apoyando a las empresas en la transición hacia modelos de negocio y productos circulares verificables, y en la obtención de la certificación Cradle to Cradle Certified® — como entidad acreditada.